martes, 20 de septiembre de 2011

La educación en el centro del debate.


por Macarena Urenda S.

Es indudable que los últimos meses en Chile, debido  a las movilizaciones promovidas inicialmente por los estudiantes universitarios a  la que luego se sumaron los secundarios,  la educación ha ocupado  el centro de la atención  pública.  Antes de eso,  salvo episodios mediáticos excepcionales (recordemos por ejemplo el episodio del vaso de agua  arrojado a la ex ministra de Educación,  Mónica Jiménez) los temas educativos no ocupaban los primeros páginas de los diarios ni estaban en los noticiarios de la TV ni  en los debates radiales. Tampoco en Facebook,  Twitter u otras redes sociales. Este hecho es indudablemente positivo ya que todos sabemos que la educación es la gran herramienta para la movilidad social. En efecto, es  a través del sistema educativo un país como Chile puede aspirar a lograr  disminuir de una vez por todas las grandes desigualdades  sociales que todavía subsisten en nuestro país. Y eso al parecer lo entendemos todos ya que en los últimos 20 años el crecimiento del sistema de enseñanza superior ha sido impresionante.  Baste decir que,  a comienzos de los 90 el sistema de enseñanza superior  matriculaba en total menos de  250.000 estudiantes y en el año 2009 ya sobrepasaba los 830.000. Esto se ha logrado en importante medida por el crecimiento de la educación superior privada con y sin fines de lucro. 

Este crecimiento explosivo de la matricula ha generado cambios sociales significativos ya que  muchos de esos estudiantes que se encuentran matriculados en la enseñanza superior tienen padres que no lograron terminar la enseñanza secundaria. Muchos de esos estudiantes también,  ingresaron a instituciones acreditadas y por ello tuvieron acceso al denominado crédito con aval del estado CAE un sistema de financiamiento que les permitía estudiar y luego pagar sus estudios un vez que estaban ejerciendo como profesionales. Es cierto, el crédito CAE tiene un interés que no se compara al de los estudiantes que estudian en las Universidades del Consejo de Rectores.   Un logro obtenido por las movilizaciones de las marchas  ha sido bajar el interés del crédito de un 5.9 a un 2%

Es difícil analizar en una columna todas las  transformaciones que ha experimentado el sistema educativo  en los últimos 20 años y sus efectos sociales,   pero hay un hecho innegable: Chile ya cambió y muchos alumnos,  cuyos padres jamás soñaron con mandarlos a la educación superior,  no sólo están dentro del sistema sino que quieren,   legítimamente,  que éste sea de mejor calidad y más barato. Es preciso tener cuidado sin embargo al analizar críticamente   el actual sistema. “Que los árboles no nos impidan ver el bosque”. Mejorémoslo  pero también reconozcamos  lo que se ha logrado en términos de movilidad social  e igualdad de oportunidades.   Y   lo que  se puede  seguir logrando si las cosas se hacen bien.

jueves, 18 de agosto de 2011

Los afectos


por Macarena Urenda  S.

Cuan importantes son los afectos en la vida de las personas. A veces pienso que la única diferencia radical entre los seres humanos y por desgracia en ocasiones  irremontable,  es cómo hemos sido favorecidos o no al llegar a este mundo y ser recibidos con o sin afecto. Cuán importante es, a medida que vamos creciendo, levantar nuestra vista y encontrar esa mirada que nos sostiene  y parece decirnos vamos tú puedes! Esa mirada afectuosa  que nos consuela cuando estamos tristes, la que nos  acoge en nuestros temores e inseguridades., que disfruta de nuestras historias. La que vibra con nuestros sueños . Esa mirada, que los expertos en Sicología dirán que va contribuyendo a que formemos nuestra identidad  y seamos más o menos inseguros,  más o menos confiados y  con una menor o mayor autoestima, suele ser las de nuestros padres. Pero también puede ser  la de nuestros tíos,  de  amigos de la familia y,  como no!  Cuándo somos más que afortunados es también la de nuestros abuelos.

En eso pienso cuando acompaño a mi hijo Pablo a despedirse de su abuelo, mi padre. El se va por más  de  un año a estudiar un postgrado en una universidad norteamericana. Cuando los miro a ambos,  no pienso en los más de 60 años que los separan sino en las muchas experiencias compartidas que los unen.  Los escucho hablar de Historia,  Política,  Filosofía.  Comentar de la Hípica  y de Futbol. Oigo  sus  risas, sus miradas cómplices y me sorprendo al constatar una vez más, de cuánto se han acercado el uno al otro en estos últimos dos años. Desde que murió mi madre,  Pablo duerme en su  cama sagradamente todos los miércoles al lado de él.  Es parte de los famosos turnos que inventamos los hijos y los nietos para acompañarlo en el primer tiempo de su viudez. Al principio me cuenta Pablo,  no podía dormir. Los ronquidos de su abuelo lo despertaban a media noche y desconocía la cama y la habitación en medio de la oscuridad. Sin embargo se acostumbraron muy pronto el uno al otro y  esos días y noches compartidos se convirtieron en un pequeño regalo que ambos  esperaban y disfrutaban.   Ahora me aterra pensar en lo mucho que se extrañaran.  No  quiero  creer  en que tal vez no vuelvan a verse. Sólo   lo bendecidos  que han sido  al tenerse.

miércoles, 27 de julio de 2011

Un día con Sausalito Woman ´s Club


   Estoy de visita en Sausalito, California, acompañando a la alcaldesa  Virginia Reginato en una visita protocolar debido a que la ciudad de Viña del Mar es ciudad hermana de Sausalito. Para   llegar desde San Francisco, hemos  tomado la autopista  que bordea el mar, cruzado el puente Golden Gate y  bajado por unas empinadas colinas habitadas por residencias típicamente norteamericanas, bellamente mantenidas y rodeadas de hermosos y coloridos jardines hasta llegar al borde costero. La ciudad  es hermosísima,   tiene apenas  7.500 habitantes y   luego de  nuestras reuniones protocolares,  aprovechamos de recorrerla. 

Mientras caminamos  por la calle principal frente a la plaza Viña del Mar,  donde el día anterior hemos asistido a  una ceremonia de conmemoración de los 50 años del hermanamiento de ambas ciudades, vemos como el mar brilla en un día de sol radiante. 

Almorzamos en  el club de yates y luego de un breve paseo por la calle principal llena de tiendas sofisticadas, volvemos a la colina en búsqueda del club de mujeres de la ciudad. Llegamos a una residencia antigua  especialmente construida para esta organización por Julia Morgan la primera mujer en recibir su licencia de arquitecto en California,  en un terreno donado por una de sus fundadoras Grace McGregor.  La casa,  rodeada  de coloridas flores entre las que destacan  las hortensias y liliums  está  decorada con muebles de junco y bella maderas,  reflejando  el  encanto y poesía del  grupo de mujeres del Sausalito Woman ´s  Club que nos da alegremente la bienvenida.

 Este club fundado 1.911 por Elizabeth Shoobert, Lydia Perry y Nellie Story,  tiene como propósito  preservar la belleza de Sausalito,   ayudar a través del esfuerzo organizado a causas sociales y promover los intereses de la ciudad.  Y vaya si lo hacen!, el club al que pertenecen más de 300 mujeres de la comuna, está en todas las causas importantes de la ciudad. Organizan cenas benéficas, desfiles de modas, publican libros de cocina y de historia y juntan fondos para ayudar a los niños más necesitados. Como ellas mismas cuentan con gracia y simpatía, nada ocurre en Sausalito si no cuenta con su aprobación y ayuda.

Tomamos té y comemos exquisiteces mientras ellas nos van contando lo importante que ha sido para sus vidas apoyarse mutuamente formando redes solidarias para ellas, sus familias y para la gente que los rodea. Al despedirme,  junto con agradecerles por la maravillosa tarde que  hemos  pasado juntas, les hablo de Mundo Mujer y de las mutuas coincidencias con Sausalito Woman ´s  Club.  Quedamos en mantener el contacto por correo de modo de  seguir compartiendo nuestras experiencias comunes. Me voy con el espíritu henchido  de estética  y  poesía,   agradeciendo en mi fuero íntimo la capacidad que tenemos las mujeres para embellecer nuestras vidas y las de los de los que nos rodean. 

Macarena Urenda S.

miércoles, 29 de junio de 2011

“La vejez”

por Macarena Urenda Salamanca



El tema de la edad  es un tema que debe preocupar  a un país como  Chile  que ve como día a día   el porcentaje de  sus habitantes  adultos mayores va aumentando. Este   asunto de la vejez,  nos plantea grandes desafíos en muchos ámbitos de la sociedad como  el moral, legal,  de salud y  laboral  por mencionar sólo algunos. Todos ellos constituyen  desafíos que deben ser asumidos pero también debatidos ya que,  en un país que hasta hace poco se consideraba  joven,  algunos de estos planteamientos  no encontraban ningún espacio. Sin embargo,  hoy día las cosas están comenzando cambiar y eso  se está reflejando en los medios. Sólo  en estos últimos días,  ha aparecido en la prensa una serie de artículos relacionados con el tema de la tercera edad. Un extenso debate de varios días en la sección cartas al lector,  del diario El Mercurio por ejemplo,    en el que se intercambiaban opiniones y vivencias acerca de la mala vejez y la buena vejez. Esta discusión tocaba una serie de puntos  que si uno  los analiza con mayor detención, dan cuenta  de cómo la vejez a veces depende de una serie de factores que van más  allá de las características personales,  y más bien  tienen  que ver con el entorno social, familiar social y cultural en que a uno le ha tocado desarrollar  su propia vida. Otro ejemplo,  ahora vinculado con la edad en las mujeres,  es el de un artículo aparecido en una revista femenina  con testimonios de mujeres profesionales todas ellas conocidas y exitosas y todas mayores de sesenta años. Allí ellas cuentan respecto de muchos prejuicios sociales y culturales, (entre ellos el machismo propio de la época en que a ella les tocó salir a trabajar)  que les ha tocado enfrentar y como han tenido que aprender de sus errores y enfrentar sus propias carencias para salir adelante.

Pero más allá de los medios, uno se topa a diario con personas mayores En mi trabajo como concejala, me toca convivir  cotidianamente con personas de la tercera edad, en su mayoría mujeres y provenientes de sectores socioeconómicos bajos. Acudo semanalmente a las sedes sociales de los sectores de alto de la comuna de Viña del Mar  donde se reúnen.  Tomo té con ellas,  colaboro en el desarrollo de sus proyectos sectoriales,   admiro sus tejidos y manualidades, observo sus juegos de mesa, me conmuevo con sus relatos de vida y lo más importante,  me maravillo de su sabiduría.  Ellas, ya mayores y algunas con serios problemas económicos y de salud,   destinan un par de horas a la semana para  juntarse. Ese ratito, esperado con ansias,  lo dedican a escucharse,  a reírse y a comer cosas ricas   que ellas mismas han preparado. Es una pequeña pausa,  como me decía una señora el otro día,  que las hace sentirse plenas y vigentes en un país que todavía no  resuelve  en su totalidad algunos temas como el de la vejez y menos esa  más carenciada que es la que vive  en condiciones de pobreza. 

Formar redes de ayuda, compartir testimonios,  investigar, conversar,  buscar ejemplos positivos. Todo ello forma parte del  gran debate nacional en torno a la “buena vejez” que todos queremos lograr para nosotros y para los nuestros. Aprovechemos esa sabiduría femenina que nos caracteriza  y sigamos aprendiendo y  aportando en torno a este tema